El huésped ya sabe reservar en Airbnb y en Booking. Si el sitio funciona igual, no tiene que aprender nada: ve las fotos, ve qué incluye cada habitación, escoge fechas y reserva directo con ustedes, y tú no le pagas comisión a nadie.
Fondo crema y recuadros blancos para que todo se lea claro. El café va en el botón de reservar y en las fechas que escoge el huésped; los verdes, de fondo mientras cargan las fotos. El toque antiguo se queda en el logo y en la letra de los títulos.
Para todo lo que el huésped usa al reservar (fechas, botones, precios), una letra sencilla que se lee bien en el celular. Para los títulos, una letra de las de antes, que le da un aire de otra época. Las dos son de prueba hasta tener las de tu marca.

Aunque sea la primera vez que entra al sitio, el huésped reconoce luego luego cómo se reserva.
Para cuántos · tipo de cama · lo especial
La ubicación va arriba y en cada habitación; quien reserva en un hotel chico quiere saber dónde va a estar.
El botón de reservar se queda fijo abajo, siempre a la mano.
Cada reserva directa es una comisión que te ahorras.
Se queda a la vista mientras el huésped baja por la página. Haz la prueba: escoge unas fechas.